Normalmente nos metemos tanto en nuestras obligaciones diarias y nos vamos cargando de stress poco a poco hasta que llegamos a un punto en el que sentimos que el mundo entero está sobre nuestros hombros y colapsamos, nos deprimimos, descargamos nuestra molestia con familiares, amigos y hasta con extraños, nos sentimos agotados, agobiados y como si nos encontráramos en una rueda sin fin…una batalla a contratiempo.
Es momento de detener ese circulo vicioso y darnos pequeños respiros a lo largo del día, instantes dedicados a nosotros, practicas que nos llenen de felicidad, y pausas que nos permitan tener una mejor vida..porque no? Para poder amar a los demás primero debes aceptarte y brindarte amor incondicional a ti mismo, así que nunca te sientas culpable de regalarte minutos para disfrutar.
Aquí les dejo una lista de pequeñas ideas que puedes añadir a tu rutina, no tienes que aplicar todas, ni obligarte a hacerlas aunque no te provoquen; esto se trata de precisamente lo contrario…leelas, anota las que te llamen la atención y comienza a hacerlas con regularidad para crear el habito, no vaya a hacer que se te olviden y caigas en el mismo corre corre que tenías antes. Con el tiempo te garantizo que sentirás su gran impacto, el cambio en tu estado de ánimo y el amplio gozo que viene al tratarte a ti mismo con respeto, compasión y amor.



